Clases suaves y adaptadas, pensadas especialmente para personas mayores, con alguna limitación física o patología. Trabajamos desde la escucha y el cuidado, adaptando cada movimiento a las necesidades de cada cuerpo. A veces utilizamos sillas u otros soportes
para que la práctica sea accesible, segura y placentera. Más que hacer posturas, se trata de moverse con amabilidad, mejorar la movilidad y sentirse bien en el propio cuerpo, sea cual sea el punto de partida.